10 agosto 2009

Depilando sentimientos...

Pues en verdad, esta vez no duele tanto... Pensé que la cosa sería peor. Es como (permítanme la comparación) como cuando te depilas. El primer tirón duele. Duele aún después de sostener en tu mano la tira embadurnada de cera provista ya de esos pequeños incordios alargados, de color negro (en mi caso), llamados vulgarmente "pelos". Duele hasta al pensar en pegar semejante tirón. Pero después... Después la piel se queda como adormecida y la tarea, aún siendo la misma, resulta menos dolorosa y hasta, una vez acabada, reconfortante. El problema es que seguramente esos pequeños incordios alargados, de color negro (en mi caso), volverán a crecer y habrá que exterminarlos de nuevo. Pero dicen que si los eliminas con destreza la próxima vez resurgirán con menos fuerza... Y en eso estoy.



2 Comments:

At 12:37 p. m., Blogger Arrítmica said...

:) ojala yo aprenda a anestesiar los sentimientos...

 
At 12:17 a. m., Blogger Kiukara said...

No es tan fácil, pero, a ratos, se puede .

Ánimo wapa!

 

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