19 marzo 2009

Camareroooo... Una de compromiso!

Foto extraída de la red

Hace unas semanas alguien me dijo algo así como que un día maduraría lo suficiente como para poder tener una relación de compromiso. Lejos de afectarme personal o emocionalmente, dicha sentencia no hizo otra cosa que hacerme reflexionar al respecto. Dejando de un lado lo que yo sea o deje de ser, lo que me falte o no por madurar, y teniendo en cuenta que suelo intentar razonar todo lo que entra en forma de palabra por mis ojos o mis orejitas, empecé a darle vueltas a lo que significa exactamente el tan ligeramente pronunciado vocablo.

En primer lugar acudí directamente a las páginas del DRAE,
que dice literalmente:

compromiso
(Del lat. compromissum).
1. m. Obligación contraída.
2. m. Palabra dada.
3. m. Dificultad, embarazo, empeño. Estoy en un compromiso
4. m. Delegación que para proveer ciertos cargos eclesiásticos o civiles hacen los electores en uno o más de ellos a fin de que designen el que haya de ser nombrado.
5. m. Promesa de matrimonio.
6. m. Der. Convenio entre litigantes, por el cual someten su litigio a árbitros o amigables componedores.
7. m. Der. Escritura o instrumento en que las partes otorgan este convenio.

Pues no, va a ser que ninguna de estas acepciones me aclara mucho el significado de lo que buscaba; ni se ciñe al contexto en el que se pronunció o, más exactamente, se refirió y sentenció. "Comprometerse"... tan fácil y tan difícil como eso. No estoy hablando del hecho de estrechar dos manos, firmar un contrato verbal o plasmar tu rúbrica sobre un papel... Estoy hablando de algo que tiene más que ver con la lealtad o el grado de implicación con otra persona.

Después de leer el texto que un amigo colgó en su FB, creo que no hay mejor definición (al menos yo estoy totalmente de acuerdo con todo lo que suscribe). Dice así:

A estas alturas la palabra implicación no sorprenderá a nadie (aunque seguro que sí asustará a muchos), existe desde hace mucho tiempo, todos sabemos bien lo que representa e incluso sabemos, o nos hacemos una idea, de su significado. Incluso muchos huyen despavoridos como si de la peste se tratara. Pues implicarse equivale a comprometerse y esto, a su vez, es dejar o dar algo a cambio (prefiero usar la palabra intercambio, aunque sea más fría), o como mínimo a participar en algo (que cada lector le dé el nombre que quiera). Lo malo es que no muchos desean empeñar lo propio sin la seguridad de obtener algo a cambio. Toda implicación supone una acción individual fruto del espíritu y del alma, pues para poder superar los enorme muros de las emociones es necesaria una buena dosis de voluntad, no hay implicación si no hay sentimiento (eso es una gran verdad), al igual que leer no es asimilar, ni oír es escuchar, no solo es estar presente, es "estar con todo" y eso cuesta. Uno de los mejores alicientes para conseguir que alguien se implique es la credibilidad, no las palabras, ni los gestos, algo tan sencillo y mágico como la credibilidad, y esta nace tan sólo de la coherencia, de aquellos que nos ofrecen su afecto, su comprensión, que crean dentro de nosotros sentimientos, ganas de luchar, e incluso de vivir, aquellos que están dispuestos a apoyarnos y superar nuestras cobardías, aprender a no ser cobardes, o si lo somos a cobijarnos bajo su brazo cuando nos acobardamos (muchos luchan en soledad, graso error). Sólo cuando nos damos cuenta que alguien unifica la creencia y la práctica, entre lo que dice y hace, es entonces cuando le otorgamos el calificativo de creíble, y a partir de ahí estamos dispuestos a luchar por y contra todo lo que venga, a afrontar con esa persona lo inimaginable, superar nuestros miedos e ilusionarnos por ser mejores y disfrutar de lo que algunos llaman vida. Lo peor de la implicación es la imposición, la inútil y estéril imposición, nada de ella puede salir. Pero cuando no es así se contagia, viene sola sin que lo pensemos, sonreímos cuando el otro sonríe. También es importante que esta implicación tenga una réplica, o sea que sea recíproca. Cuando uno lanza una mirada seguramente recibirá otra, cuando escuchas serás escuchado. Así pues, el conocer el porqué se hacen las cosas y hacerlas bien, evita que alguien derrumbe como un castillo de naipes todas nuestras ilusiones y expectativas. Mi única manera de entender la vida es el compromiso, desconozco cualquier otra, considero que es el motor que nos mueve.
COMPROMETERSE ES AMAR

(me he permitido la licencia de resaltar en negrita las que yo creo son palabras claves del texto)

Y ahora, mis querido lectores y comentaristas, me gustaría saber:
¿Qué opináis? ¿Qué es para vosotros el compromiso?



8 Comments:

At 9:43 a. m., Blogger Lola said...

para mí el compromiso es la parte negativa de una relación desde el momento en el que te obligas a hacer ciertas cosas en el futuro y que igual no quieres hacer. Si desde el principio queda claro que lo que importa es la relación sin más, las cosas deberían ir bien sin más obligaciones que el día a día al 100%.

 
At 12:48 p. m., Blogger enric batiste said...

Eva, sabes elegir los temas que, para mí también, dan sentido, crean sentido a nuestro fluir en la vida.

Me gustaría decir dos cosas:

I) A ti que tanto te gusta encontrar sentido en esa forma de aproximación a la realidad que es la poesía que encierran tantas canciones, te invito ahora a decir en voz alta o cantar, que seguro que conoces la melodía, esta preciosa estrofa de una canción de Joan Manuel Serrat:

"Amor valent per tu,
va cap on va i dura el que dura
no hi han marges ni mesures.
Fins que cal dir-se adéu,
un dins l'altre i cadascú al seu lloc,
pensar en veu alta i amagar-ho tot."


II) Una cita de Humberto Maturana:

"Amar es aceptar al otro como legítimo otro."


Acepto, cargo con, mantengo, valoro... la apuesta que es todo compromiso; mientras dure, para mí está vigente.

 
At 8:44 p. m., Blogger Arrítmica said...

Yo creo por una parte en hacer planes con ilusion.. de puta madre, pero el hecho de comprometerse como obligacion a un futuro que no sabemos como ira es un poco rayante, quizas yo me quedo con no compromisos de esos que dan yuyu pero si que firmo por esos compromisos que son sencillamente la expresion de lo que te ilusionaria vivir con la persona que quieres.

 
At 12:27 a. m., Blogger Kiukara said...

Yo creo que el compromiso no debería ser algo impuesto ni "dado por hecho", sino algo que cada cual asume de forma natural en el momento en el que decide compartir su vida con otra persona y no por ello debe dejar de lado su propia libertad individual ni renunciar a su rinconcito de intimidad e independencia... No hablo de un "compromiso de futuro", sino más bien de "comprometerse" de forma emocional y personal con el otro, ya sea en el día a día o a 10 años vista... Implicarse en la vida del otro y que este se implique en la tuya.

 
At 4:41 p. m., Anonymous Microalgo said...

Le tengo yo muy poco miedo a la atadura. No me parece que sea una parte negativa de la relación, como dice Lola. Si lo llama Usted "lazos" le parecerá menos feo.

Decía Joan Bautista Humet, en una canción suya, que él tenía el valor de reconocer que no era su único dueño. Creo que la absoluta libertad está sobrevalorada, y que es válida para los hyppies budistas zen que estén anestesiados o en coma. En el momento en el que quieres a alguien, tarde o temprano te verás en la disyuntiva de hacer lo que te apetece o lo que no le hace daño a tu pareja. Sin caer en la pertenencia absoluta, para mí el compromiso implica un grado de lealtad (una de sus palabras clave) con la otra persona.

Nadie está (estamos) libres de traicionar o dejar a nuestra pareja. A hierro hemos matado y a hierro hemos muerto, no me quejo de eso.

Sólo es cuestión de balanzas. Si acepto las cosas es porque me merecen la pena, y si me merecen la pena es mi elección, y si mi elección es no hacer lo que me apetece porque le debo lealtad a mi compañera, pues así sea. Es decir, amén.

Y no hablo sólo de fidelidad.

Sed etiam.

Y luego, esperen a tener un hijo. Traten de decirme después que son absolutamente libres.

Já.

 
At 5:26 p. m., Blogger Lola said...

amigo micro... pues las acepciones son las que son... :)

 
At 5:35 p. m., Blogger Kiukara said...

Entonces me quedo con la "5"... Así me puedo alegrar de no haber madurado lo suficiente :-P

(de todas formas estoy bastante de acuerdo con lo que dice el amigo micro)

 
At 5:12 p. m., Anonymous Johnny said...

bufffff....para mi el compromiso es algo maravilloso, pues uno se compromete con lo que cree y con lo que siente, no hay ningun tipo de obligación en ello, todo lo contrario, hay implicación.......y las cosas cuando uno se implica con ganas y pasión, solo algo bueno puede salir (a parte del leñazo, que tambien puede ser bueno si sale mal jejeje, por experiencia lo digo)....buff no sigo charlando que estoy en el curro y me sale humo.

eva felicidade por tu pagina, nunca la habia visitado

 

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